miércoles, 29 de noviembre de 2006
Tridente rabioso: Irán, Siria y el Hezbollah
Tridente rabioso: Irán, Siria y el Hezbollah
Por: Erwin Viera
En el reciente conflicto abierto entre Israel y el Hezbollah, se han mostrado varias aristas del mismo, en cuanto al accionar de lo que se podría denominar “ Tridente rabioso” .
Está claro que el Hezbollah dentro del Líbano es un estado dentro del estado libanés, incluso el mismo Primer Ministro libanés, Fuad Siniora declaró que son rehenes del Hezbollah y que estos constituyen un "estado paralelo" en el sur del Líbano. A su vez, no es menos cierto que Hezbollah ha sido creado siguiendo la doctrina komeinista, con un fuerte apoyo por parte de Irán, que en 1982 envío mas de un millar de miembros de la Guardia Revolucionaria de Irán (pasdaranes), que sirvieron como formadores e instructores de la milicia shiíta libanesa. Ésta sería utilizada a partir de entonces como el largo brazo armado de Irán en sus objetivos de exportar la revolución islámica a aquellos países que tuvieran poblaciones musulmanas shiítas. Desde entonces, Hezbollah se ha constituido como la "resistencia armada en contra de la agresión israelí". Sin embargo, en mayo del 2000, Israel se retiro de manera unilateral del sur del Líbano, con lo cual se creía que Hezbollah iba a perder legitimidad en sus proclamas y su accionar, ya que el estado hebreo se había retirado de suelo libanés y por lo tanto, se pensaba que Hezbollah se involucraría de lleno en la arena política interna libanesa, dejando de lado su "accionar armado".
Pero el tiempo le dio la razón a los detractores del entonces primer ministro israelí Ehud Barak, quien había ordenado cumplir la resolución de la ONU y ordenó retirar las tropas de Israel del sur del Líbano. Sin embargo, Hezbollah durante estos seis años, continuó cada tanto, disparando cohetes katyushas y realizando incursiones terroristas en contra de objetivos israelíes. Dos años después de la retirada , en una incursión del Hezbollah en la frontera norte de Israel, fueron capturados tres soldados israelíes, que luego serían descuartizados vivos ante las cámaras de la televisión Al-Manar, propiedad del Hezbollah. En el 2004, secuestraron a un empresario israelí, argumentado que era un agente de la inteligencia israelí, por el cual pidieron intercambiar cientos de prisioneros del Hezbollah encarcelados en Israel. Mientras tanto, Hezbollah incrementaba su arsenal, especialmente de mísiles y cohetes de mediano y largo alcance de procedencia iraní, hecho que fue advertido por la inteligencia militar de Israel, lo que fue reflejada en mis sucesivas notas publicadas por este mismo medio.
Irán y Siria, cada cual atiende su juego
Es cierto que Hezbolla recibe todo tipo de apoyo desde Irán, tanto a nivel logística, militar como político y económico. Desde hace mas de dos décadas, la política exterior iraní ha utilizado y azuzado la amenaza de la milicia del Hezbollah para fines propios del gobierno islámico de los ayatollahs. Incluso bajo la denominación de " Jihad Islámica" , ésta ha perpetrado una serie atentados en los años noventa, siempre ligado a los designios de los intereses iraníes (recordemos los atentados en la Embajada de Israel y en la mutual AMIA).
Pero no es menos cierto, que todo el material suministrado por Irán a la milicia shiíta libanesa, debe obligatoriamente pasar por Damasco hacia Beirut, y es ahí que entra en juego el rol preponderante de Siria, ya que si esta rompiera su alianza, o simplemente se mantuviera neutral, los pertrechos militares de Irán hacia el Hezbollah no tendría conductos por donde pasar.
La pregunta del millón es: ¿qué buscan Irán y Siria respectivamente?, ¿poseen agendas políticas idénticas? ¿sus intereses son los mismos o no? , ¿quienes son sus aliados y sus enemigos?
Primero empezaremos a contestar la ultima pregunta, en donde esta mas claro que los "enemigos en común para ambos son Israel y los Estados Unidos" , ya que Irán siente que los Estados Unidos son la gran amenaza mundial a su estilo de vida y está reñido con las creencias islámicas shiítas, mientras que no reconocen la legitimidad de la existencia del estado de Israel.
En tanto, para Siria sus deseos son variados, desde el rechazo histórico al estado de Israel, hasta sus ambiciones de constituir la Gran Siria, que incluye el territorio libanés. De ahí, cuando la Resolución 1559 que exigía el retiro de Siria del Líbano, y el posterior desarme del Hezbollah, Siria aceptó a regañadientes retirarse tras la pacífica "Revolución de los Cedros" que se gesto como reacción ante el asesinato del ex premier Rafik Hariri, quien estaba en contra de la presencia e injerencia de Siria en territorio libanés. Desde hace mas de treinta cinco años, la minoría alawita gobierna con mano férrea los destinos de Siria, minoría que fue aceptada como miembro de la secta shiíta gracias al ayatollah Al Sadr , con lo que se formó una relación estratégica entre Siria e Irán. De ahí que en el conflicto Irán-Irak, el único país que apoyó a Irán fue Siria, tal como ahora es el único aliado de la Republica Islámica . De hecho en el año 2004 han firmado un acuerdo estratégico que incluye la defensa mutua ante cualquier agresión de terceros.
Siria necesita del Hezbollah (y este de Siria) como de Irán, ante el avance de la errónea política norteamericana en Medio Oriente. Errónea esta, ya que esta imbuida de consideraciones de tipo idealista, tal como hacer que sociedades tribales y autoritarias, acostumbradas al dominio de un tirano o dictador, se gobierne mediante un sistema republicano democrático en donde impere la división de poderes, el respeto a las libertades individuales , como así también, la integración de las minorías al sistema político, algo que dista mucho de suceder en los países árabes-musulmanes, excepto el Estado de Israel que acepta que la población árabe pueda votar y acceder al parlamento .
Ante esto, el gobierno de Siria se cierra, para proteger a esa minoría en el poder, optando por el status quo actual y para eso , necesita que Hezbollah sea la punta de lanza ante Israel, como así también, el permitir el paso de mujahidines hacia Irak, para auspiciar la guerra asimétrica de desgaste en que está inmersa la coalición aliada.
A su vez, Siria alienta al Hezbollah en beneficio propio, para que las demás etnias y clanes del Líbano cambien de parecer sobre la influencia siria, y vuelva a solicitar la "incondicional ayuda siria" para poner la "casa en orden". A su vez, vía la milicia chiíta libanesa, busca recuperar las Alturas del Golan, territorio que fue perdido por Siria en la Guerra de los Seis Días (1967) contra Israel.
En tanto para Irán, el Hezbollah sería una continuación de los deseos de los ayatollahs de extender sus áreas de influencia y poder restaurar el "antiguo imperio persa". Para eso, sostiene militar y económicamente al Hezbollah, para que éste luche contra Israel, quizás el único país de Medio Oriente que podría detener las ansias de hegemonía territorial de Irán.
Por otra parte, sería peligroso decir que Hezbollah es una marioneta de los designios de Irán, si bien lo asisten con armamento sofisticados y entrenamiento militar, esta milicia busca consolidar y extender su poder al interior del Líbano, mostrándose como la única fuerza capaz de pelear contra Israel. Su principal figura política, Hassan Nasrallah, busca mayor poder en la región, y mostrarse como el nuevo Nasser para el mundo árabe. Esto seguramente motivará un mayor apoyo de las poblaciones musulmanas, en especial, las pobres y oprimidas por sus propios gobiernos, quienes azuzan el odio hacia Israel para expiar sus culpas por el desmanejo de la cosa publica y la corrupción flagrante de las sociedades árabes-musulmanas. De ahí, que Irán-Siria y el Hezbollah son los actores sobresalientes de lo que he dado en llamar el "tridente rabioso".
Por: Erwin Viera
En el reciente conflicto abierto entre Israel y el Hezbollah, se han mostrado varias aristas del mismo, en cuanto al accionar de lo que se podría denominar “ Tridente rabioso” .
Está claro que el Hezbollah dentro del Líbano es un estado dentro del estado libanés, incluso el mismo Primer Ministro libanés, Fuad Siniora declaró que son rehenes del Hezbollah y que estos constituyen un "estado paralelo" en el sur del Líbano. A su vez, no es menos cierto que Hezbollah ha sido creado siguiendo la doctrina komeinista, con un fuerte apoyo por parte de Irán, que en 1982 envío mas de un millar de miembros de la Guardia Revolucionaria de Irán (pasdaranes), que sirvieron como formadores e instructores de la milicia shiíta libanesa. Ésta sería utilizada a partir de entonces como el largo brazo armado de Irán en sus objetivos de exportar la revolución islámica a aquellos países que tuvieran poblaciones musulmanas shiítas. Desde entonces, Hezbollah se ha constituido como la "resistencia armada en contra de la agresión israelí". Sin embargo, en mayo del 2000, Israel se retiro de manera unilateral del sur del Líbano, con lo cual se creía que Hezbollah iba a perder legitimidad en sus proclamas y su accionar, ya que el estado hebreo se había retirado de suelo libanés y por lo tanto, se pensaba que Hezbollah se involucraría de lleno en la arena política interna libanesa, dejando de lado su "accionar armado".
Pero el tiempo le dio la razón a los detractores del entonces primer ministro israelí Ehud Barak, quien había ordenado cumplir la resolución de la ONU y ordenó retirar las tropas de Israel del sur del Líbano. Sin embargo, Hezbollah durante estos seis años, continuó cada tanto, disparando cohetes katyushas y realizando incursiones terroristas en contra de objetivos israelíes. Dos años después de la retirada , en una incursión del Hezbollah en la frontera norte de Israel, fueron capturados tres soldados israelíes, que luego serían descuartizados vivos ante las cámaras de la televisión Al-Manar, propiedad del Hezbollah. En el 2004, secuestraron a un empresario israelí, argumentado que era un agente de la inteligencia israelí, por el cual pidieron intercambiar cientos de prisioneros del Hezbollah encarcelados en Israel. Mientras tanto, Hezbollah incrementaba su arsenal, especialmente de mísiles y cohetes de mediano y largo alcance de procedencia iraní, hecho que fue advertido por la inteligencia militar de Israel, lo que fue reflejada en mis sucesivas notas publicadas por este mismo medio.
Irán y Siria, cada cual atiende su juego
Es cierto que Hezbolla recibe todo tipo de apoyo desde Irán, tanto a nivel logística, militar como político y económico. Desde hace mas de dos décadas, la política exterior iraní ha utilizado y azuzado la amenaza de la milicia del Hezbollah para fines propios del gobierno islámico de los ayatollahs. Incluso bajo la denominación de " Jihad Islámica" , ésta ha perpetrado una serie atentados en los años noventa, siempre ligado a los designios de los intereses iraníes (recordemos los atentados en la Embajada de Israel y en la mutual AMIA).
Pero no es menos cierto, que todo el material suministrado por Irán a la milicia shiíta libanesa, debe obligatoriamente pasar por Damasco hacia Beirut, y es ahí que entra en juego el rol preponderante de Siria, ya que si esta rompiera su alianza, o simplemente se mantuviera neutral, los pertrechos militares de Irán hacia el Hezbollah no tendría conductos por donde pasar.
La pregunta del millón es: ¿qué buscan Irán y Siria respectivamente?, ¿poseen agendas políticas idénticas? ¿sus intereses son los mismos o no? , ¿quienes son sus aliados y sus enemigos?
Primero empezaremos a contestar la ultima pregunta, en donde esta mas claro que los "enemigos en común para ambos son Israel y los Estados Unidos" , ya que Irán siente que los Estados Unidos son la gran amenaza mundial a su estilo de vida y está reñido con las creencias islámicas shiítas, mientras que no reconocen la legitimidad de la existencia del estado de Israel.
En tanto, para Siria sus deseos son variados, desde el rechazo histórico al estado de Israel, hasta sus ambiciones de constituir la Gran Siria, que incluye el territorio libanés. De ahí, cuando la Resolución 1559 que exigía el retiro de Siria del Líbano, y el posterior desarme del Hezbollah, Siria aceptó a regañadientes retirarse tras la pacífica "Revolución de los Cedros" que se gesto como reacción ante el asesinato del ex premier Rafik Hariri, quien estaba en contra de la presencia e injerencia de Siria en territorio libanés. Desde hace mas de treinta cinco años, la minoría alawita gobierna con mano férrea los destinos de Siria, minoría que fue aceptada como miembro de la secta shiíta gracias al ayatollah Al Sadr , con lo que se formó una relación estratégica entre Siria e Irán. De ahí que en el conflicto Irán-Irak, el único país que apoyó a Irán fue Siria, tal como ahora es el único aliado de la Republica Islámica . De hecho en el año 2004 han firmado un acuerdo estratégico que incluye la defensa mutua ante cualquier agresión de terceros.
Siria necesita del Hezbollah (y este de Siria) como de Irán, ante el avance de la errónea política norteamericana en Medio Oriente. Errónea esta, ya que esta imbuida de consideraciones de tipo idealista, tal como hacer que sociedades tribales y autoritarias, acostumbradas al dominio de un tirano o dictador, se gobierne mediante un sistema republicano democrático en donde impere la división de poderes, el respeto a las libertades individuales , como así también, la integración de las minorías al sistema político, algo que dista mucho de suceder en los países árabes-musulmanes, excepto el Estado de Israel que acepta que la población árabe pueda votar y acceder al parlamento .
Ante esto, el gobierno de Siria se cierra, para proteger a esa minoría en el poder, optando por el status quo actual y para eso , necesita que Hezbollah sea la punta de lanza ante Israel, como así también, el permitir el paso de mujahidines hacia Irak, para auspiciar la guerra asimétrica de desgaste en que está inmersa la coalición aliada.
A su vez, Siria alienta al Hezbollah en beneficio propio, para que las demás etnias y clanes del Líbano cambien de parecer sobre la influencia siria, y vuelva a solicitar la "incondicional ayuda siria" para poner la "casa en orden". A su vez, vía la milicia chiíta libanesa, busca recuperar las Alturas del Golan, territorio que fue perdido por Siria en la Guerra de los Seis Días (1967) contra Israel.
En tanto para Irán, el Hezbollah sería una continuación de los deseos de los ayatollahs de extender sus áreas de influencia y poder restaurar el "antiguo imperio persa". Para eso, sostiene militar y económicamente al Hezbollah, para que éste luche contra Israel, quizás el único país de Medio Oriente que podría detener las ansias de hegemonía territorial de Irán.
Por otra parte, sería peligroso decir que Hezbollah es una marioneta de los designios de Irán, si bien lo asisten con armamento sofisticados y entrenamiento militar, esta milicia busca consolidar y extender su poder al interior del Líbano, mostrándose como la única fuerza capaz de pelear contra Israel. Su principal figura política, Hassan Nasrallah, busca mayor poder en la región, y mostrarse como el nuevo Nasser para el mundo árabe. Esto seguramente motivará un mayor apoyo de las poblaciones musulmanas, en especial, las pobres y oprimidas por sus propios gobiernos, quienes azuzan el odio hacia Israel para expiar sus culpas por el desmanejo de la cosa publica y la corrupción flagrante de las sociedades árabes-musulmanas. De ahí, que Irán-Siria y el Hezbollah son los actores sobresalientes de lo que he dado en llamar el "tridente rabioso".

