Al traste con la jornada de reflexión Por Adrián Pumares Suárez
En las elecciones generales del 2004 en España pasaron cosas muy raras, cosas que en cualquier país democrático hubiesen despedido un tufo a maldad y corrupción asombroso. Poca gente pone en duda actualmente (salvo los progres, claro) que el PSOE está en el poder gracias a que la SER hizo estragos la jornada de reflexión, está en el poder gracias a que cientos de personas acusaron al Partido Popular de cosas totalmente infundadas. La historia de los suicidas de Leganés no es más que un ejemplo de las circunstancias tan excepcionales en las cuales se celebraron aquellas elecciones. El Partido Socialista mintió, falseó datos y tomó por estúpìdos a todos los ciudadanos españoles. Por supuesto la jornada de reflexión no existió en esas elecciones. Estos hechos deberían haber conseguido, entre otras cosas, deslegitimar a un gobierno que, encima de ineficiente, llegó al poder gracias a un golpe de estado mediático. En circunstancias normales, España no tendría actualmente un presidente del gobierno como Zapatero.
Esto debería haber escarmentado a todos los ciudadanos españoles y haber conseguido demostrar que la jornada de reflexión es algo necesario y sin lo cual no se entienden unas elecciones democráticas. Pero en las elecciones generales del 2008, en España, parece que la jornada de reflexión va a ser de nuevo menospreciada. Varios hechos así lo dicen.
Por un lado, Zapatero se ha autocoronado como el mayor defensor del movimiento feminista. Sobra decir que el movimiento feminista no representa a todas las mujeres, ni siquiera a la mayoría de ellas. Un ejemplo de la ignorancia que mueve estos movimientos es decir que el latín es una lengua machista y promover el uso de palabras inexistentes como "jóvenas". Otro rasgo que caracteriza estos movimientos es la defensa del aborto.
Por otro lado, el día 8 de marzo, un día antes de las elecciones, es el "Día de la mujer trabajadora". Por tanto, este día 8 de marzo, que debería ser un día destinado a la reflexión, un día en el cual no se trasladaran mensajes políticos. Pero en España, que es un país democrático por mucho que les pese a muchos progres que adoran la Unión Soviética, el día 8 de marzo cientos de mujeres saldrán a la calle con mensajes como, por ejemplo, la liberalización del aborto. Estas mujeres lanzarán un mensaje político muy claro: hay que votar al PSOE.
Como sucedió en las anteriores elecciones: AL TRASTE CON LA JORNADA DE REFLEXIÓN.
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Tú, con la familia, no juegas Por Adrián Pumares Suárez
"Tú, con la familia, no juegas". Esto es lo que van a decir las personas que participen hoy en la concentración a favor de la familia. Zapatero, nos has complicado la vida hasta límites insospechables, pero no te vamos a dejar que toques nuestro concepto de familia. Eso no ZP, eso no.
Gracias a tu estulticia nos cuesta llegar a fin de mes; debido a tu ideario estamos aislados internacionalmente; por un capricho tuyo has recordado a los españoles el horror de la guerra civil; nos has impuesto el canon para favorecer a tus amiguetes; subvencionas las películas españolas, las que no ve nadie; y sobre todo ayudas a ETA en todo lo que te pide, al igual que haces con los nacionalistas. Pero te has pasado, te has metido en mi vida de una manera imperdonable: con Educación para el Adoctrinamiento, digo para la Ciudadanía, y comparando a mi familia con una familia desestructurada. Y por aquí no paso. A los niños tú ni te acerques. Con la familia, con nuestros hijos, tú no juegas a tu antojo.
Puede que a los progres no les importe que hagas tantas tonterías, pero a los que no somos progres, a los que somos buenos padres, buenos vecinos, sí que nos importa: no vamos a dejar que humilles el bien más preciado: la familia. Y la has humillado por distintas razones.
Primero hablaste de la Revolución Cultural (tú podrás hablar de revolución, pero de cultural lo dudo mucho). Así, equiparaste el matrimonio a la unión de homosexuales. No hiciste caso a los millones de personas que salieron a la calle. Tú en tu linea.
Pero no te contentaste con ese desprecio por la familia, sino que tomaste otra medida: la famosa ley del "divorcio express" acabó por demostrar tu desprecio por la familia, tu desprecio por millones de personas. Unido a esta estúpida ley también defendiste la desigualdad entre hombres y mujeres a la hora de la violencia del género. ¿El resultado? El maltrato doméstico ha aumentado.
Pero tú seguiste con tus tonterías, y nos impusiste una asignatura que acaba con toda autonomía familiar: Educación para la Ciudadanía. Esta asignatura defiende la idea de que hombres y mujeres son incompatibles y la llamada teoría "queer", que habla de una dictadura heterosexual, por lo que debemos acabar con la familia tradicional para librarnos de la misma.
Por último, para despreciar más aún a la familia tradicional el gobierno socialista, tu gobierno, ha pronunciado un discurso muy ambiguo sobre el aborto, pretendiendo con ello ganar votos de la izquierda más radical.
Por estas razones, en esa manifestación deben estar no sólo personas católicas, sino también personas que defiendan y apoyen el concepto de una familia tradicional, equilibrada y que permita el pleno desarrollo emocional de los niños.