Amistades peligrosas Por Adrián Pumares Suárez
Criticar a José Luis Rodríguez Zapatero no es muy difícil, pues hay pocas cosas que hace bien, por no decir ninguna. Pero una de las cosas que me parecen más significativas son las relaciones exteriores de este gobierno. Es decir, este gobierno ha hundido a España en muchos sentidos, pues le ha dado alas a los nacionalistas, le ha dado alas a E.T.A., ha humillado a las víctimas, ha arrinconado a todos los votantes del Partido Popular (o sea, la mitad de los españoles, más o menos) y ha intentado romper uno de los principios básicos de la democracia como es la libertad de expresión intentando callar a la COPE. Todas estas cosas son innegables, son fácilmente demostrables, aunque los progres más rancios las nieguen o las defiendan. Pero una de las cosas que a mí me parecen más desastrosas, más terribles, es el nivel que tenía España con Aznar y el nivel que tiene ahora. Con los gobiernos de Aznar gozábamos de la amistad de Estados Unidos, pero también con el respeto y consideración de los principales países europeos; por supuesto, contábamos con el respeto de los países islámicos y sudamericanos. Sin embargo, los amigos de Zapatero no son muchos, pero además de no ser numerosos no son demasiado buenos; se llaman Mohamed, Fidel, Evo y Hugo, y son, en su mayoría, líderes totalitarios y asesinos, además de que odian la democracia. El rey de Marruecos es un islamista radical que no oculta su odio hacia Occidente; además, ha humillado a España reclamando el poder de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, a sabiendas de la debilidad del ejecutivo socialista. Fidel Castro es un dictador, un asesino, uno de los últimos reductos de una ideología tan absurda como es el comunismo. Hugo Chávez y Evo Morales son dos claros ejemplos de por qué los países sudamericanos están donde están; son dos líderes que detestan la democracia, usan la Constitución de sus respectivos países como mejor les convenga, interpretan la Ley a su antojo y aplastan a sus opositores sin ninguna ética o moral. Yo, si fuera padre, no dejaría que mis hijos tuvieran este tipo de amigos.
Por si fuera poco que Zapatero sea amigo de los peores estudiantes, de los chicos más horribles y menos recomendables, España, bajo el timón socialista, se distancia de los responsables, buenos estudiantes y más recomendables amigos; se distancia de Alemania, Francia, y, sobre todo, de Estados Unidos.
Yo, si fuera padre, no permitiría a mi hijo tener ese tipo de amigos. Y seguro que ustedes tampoco. Pues bien, ustedes ejercerán de padres de España en las elecciones generales. Decidan el tipo de amigos que quieren que tenga España.
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La mentira de la izquierda Por Adrián Pumares Suárez
Vivo en un pueblo no muy grande, de Asturias, donde siempre ganan las elecciones los socialistas. Un pueblo de tradición minera y ganadera. Pero incluso en un pueblo tan pequeño suceden cosas reprobables, asquerosas, absurdas. Tengo un amigo que es músico, que toca la guitarra, el cual me dijo: "el viernes 23 de Noviembre tengo mi primera actuación". Esto me produjo una gran alegría, pues sé lo importante que es para él llegar a algo en el mundo de la música. Pero la alegría se tornó en asco, en decepción, en lástima, en tristeza, cuando me informó de que la actuación era un homenaje póstumo al Che. Yo le dije: "¿sabes quién es el Che?". Y me contestó: "un liberal, un progresista". ¡Sí! Me dijo que era liberal. Y yo me quedé sorprendido, asustado, impresionado...asqueado. Mi amigo, como no, es de izquierdas y políticamente correcto. Nos llaman fachas, nos llaman franquistas, nos llaman estúpidos, reaccionarios...y se atreven a llamar liberal al Che (porque progresista, en el peor sentido del término, sí que lo era). Yo, por supuesto, me negué a ir a un concierto que homenajea al Che, un asesino, un bandolero, un liberticida (que no liberal).
Después, por la noche, antes de empezar el concierto, decidí ir con mi novia a saludar a mi amigo a la carpa donde iba a actuar. Lamentablemente, tuve que desistir, porque estuve a punto de vomitar cuando vi a un montón de borregos, de zopencos, de ignorantes que seguro que piensan que el Che es un liberal, con el puño en alto adorando una bandera de Cuba. Seguro que lo que ellos no saben es el sufrimiento de miles y miles de cubanos que no pueden volver a su isla; seguro que no saben los millones de muertos que causó y que causa el comunismo; seguro que no saben que la persona a la que homenajean era un asesino sanguinario, un bandolero. Y seguro que si lo saben les da igual.
La izquierda no duda en mentir para hacernos creer que sus valores son mejores, y no duda en insultarnos para evitar que la verdad salga a la luz. La izquierda nos llama franquistas, pero nosotros no defendemos el franquismo, es más, no queremos ningún tipo de dictadura, pues adoramos la libertad. Pero en el homenaje que hicieron al Che había miembros de Izquierda Hundida (más hundida que nunca) y seguro que había muchas personas que votan al Partido Socialista Obrero Español.
Ahora bien, si una sola persona, joven o anciana, investiga y ve el montón de asesinatos cometidos por el Che, este artículo habrá merecido la pena.
Como César Vidal dijo en su programa de ayer: "la verdad nunca podrá ser derrotada".
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Nadie criticó a Santana... Por Adrián Pumares Suárez
Una vez leí una frase de César Vidal, llena, como en él es habitual, de sentido común. La frase venía a decir, más o menos, que ser políticamente correcto era lo más sencillo del mundo: basta con empollar la fórmula y repetir "papanatadas" una y otra vez. Estos últimos días me he dado cuenta de la verdad de esta afirmación.
Tengo 18 años, y tengo un círculo de amigos más o menos amplio, pero cuando expongo mi ideario esos amigos llegan a llamarme la palabra más recurrida por los progres: "facha". No puedo decir a casi nadie que amo a España y a sus símbolos, que quiero y respeto a la bandera de España y que lo del franquismo no es tan sencillo como distinguir entre buenos y malos. Por supuesto, no puedo arriesgarme a hablar sobre la inmigración, pues puede que ciertas personas lleguen al linchamiento. Esto es consecuencia de la lenta pero incansable maniobra que ha llevado a cabo la izquierda: introducir su ideología en las mentes de los jóvenes de una forma o de otra. Han conseguido hacer pensar a la gente que la ideología de la derecha es malvada y que los valores socialistas y comunistas son los únicos posibles.
Seguro que recuerdan el revuelo (lógico por otra parte) que surgió cuando el príncipe Harry se vistió en una fiesta de disfraces colocando un símbolo nazi en su brazo. Esto es completamente lógico, pues el nazismo es una ideología estúpida y asesina. Ahora bien, ¿quién tuvo el valor de criticar a Santana cuando actuó vestido con una camiseta la cual tenía la imagen del CHE? Cuando alguien pone una bandera de España en su balcón la gente no duda en llamarle "facha" y "franquista", pero en los mítines del Partido Socialista o de los comunistas no hacen más que aparecer banderas republicanas.
¿Por qué la gente da por buena la ideología de la izquierda y detesta la de la derecha? Pues debido a la labor de los progresistas, dominando las mentes más jóvenes y fáciles de controlar.
Pues bien, si no hacemos hincapié en este aspecto no ganaremos las elecciones. Ningún partido que defienda nuestros valores logrará llegar a la Moncloa. Si ellos desean recordar el franquismo que lo hagan; nosotros no nos identificamos con el franquismo, pero ellos sí que se identifican con personajes totalitarios como Castro. Si ellos desean criticar el franquismo, nosotros daremos los datos de la II República, tan adorada por Zapatero y tan detestable por sus actos; daremos los nombres de personas cobardes, como Carrillo, que traicionó a sus camaradas mientras vivía cómodamente en Francia; diremos los actos que cometieron asesinos como Ernesto Che Guevara, Lenin o Stalin, y los actos totalitarios que cometen hoy Castro o Hugo Chávez.
¿Cuál creen que es la finalidad de Educación para la Ciudadanía? Vamos, por Dios, ¿qué se puede esperar de una asignatura defendida por masones?
Debemos evitar que los progres logren controlar las mentes de los más débiles: los niños.
A veces, lo mejor, no es seguir a la mayoría. Recuerden que nadie criticó a Santana. ¿Nadie? Yo sí que lo hago. Y muchos de ustedes seguro que también.
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La izquierda no tiene nada Por Adrián Pumares Suárez
Desde la caída del muro de Berlín, hace más o menos una veintena de años, se demostró la inutilidad de la izquierda en cuanto a capacidad de gestión se refiere, entendiendo la gestión tanto en términos económicos como administrativos. Este hecho, sólo los personajes más "progres" (en el peor sentido del término) lo niegan. Pero yo creo que la mayoría de la gente de la calle repudia el comunismo y su gestión, e incluso el socialismo en cuanto a términos económicos se refiere. Pero entonces, si esto es así realmente, ¿por qué estamos sufriendo las consecuencias de un gobierno de izquierdas, por qué la gente vota a la izquierda conociendo su nula capacidad para la gestión y la política?
Pues la respuesta es más o menos sencilla: la izquierda gana las elecciones, la izquierda sigue teniendo una base social y unos partidarios gracias a la ideología. Sí, ya sé que la ideología de la izquierda es sectaria y obsoleta, pero aun así gana las elecciones por su ideología, autoritaria y estúpida a partes iguales. Desde el fin de la Unión Soviética la gente se dio cuenta de que, para vivir bien, no se podía votar a la izquierda. Por tanto, el camino para la derecha estaba despejado, parecía ser la única alternativa a la izquierda inútil y populista. Y esto habría sido así de no ser por una razón, de no ser porque la izquierda ganó a la derecha una batalla, la batalla tal vez más importante: la batalla de las ideologías.
La derecha no supo convencer a la gente de sus valores, y los valores intolerantes de la izquierda calaron más hondo en la población. Así, los que votan a la izquierda no se preocupan por su calidad de vida, sino por defender unos valores cada vez más absurdos y anticuados (además de estúpidos).
Pero todavía estamos a tiempo: debemos demostrar que las personas de derecha tenemos una moralidad y unos valores superiores a la izquierda. Cuando hayamos conseguido esto, la izquierda ya no tendrá cabida, pues sin capacidad de gestión (cosa sobradamente demostrada) y sin ningún valor democrático (cosa fácilmente demostrable) ya no tendrá ningún apoyo. Por eso es tan importante esta página y más como ellas.
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Los nacionalistas fuera Por Adrián Pumares Suárez
Está claro que lo único que puede salvar a España es una derrota del PSOE en las próximas elecciones; pero claro que no pueden tomar el poder los nacionalistas ni los comunistas, porque eso nos pondría en peor situación de la que estamos (que sí que sí, que todavía se puede estar peor, aunque parezca imposible). Por tanto lo único viable parece ser una victoria del Partido Popular (por mucho que su oposición no sea precisamente dura, son los únicos que defienden la unidad de España, la rendición de ETA, la inmigración controlada y una posición fuerte a nivel mundial). Y de hecho parece ser que esta victoria, lógica por otra parte, va a producirse. Pero la manera de la cual se produzca es tan importante como que se produzca.
Lo único que puede acabar con el "caos" en el que está sumida España es una victoria del Partido Popular, pero, tal como están las cosas, sólo nos salvará una victoria por mayoría absoluta.
Vamos a partir de la base de que el Partido Popular gane las elecciones (todos rezamos para ello), pero no gana por una mayoría absoluta. ¿Qué va a suceder? Pues que el ejecutivo popular va a recurrir a la ayuda de los enemigos de España, de los dichosos nacionalistas, esos seres egoístas que sólo piensan en destruir la unidad de España. Lógicamente si sucede esto la legislatura no será tan desastrosa como la del Partido Socialista, pero estará tan coaccionada por los nacionalismos que toda España dependerá de una minoría (una minoría egoísta y detestable, por cierto). Pero entonces, si como parece probable el Partido Popular sólo obtiene una mayoría simple, ¿cuál es la solución? Pues aunque parezca una paradoja, una broma de mal gusto, una tontería, para mantener fuera del poder a los nacionalistas la solución es un pacto entre los dos grandes partidos de España: el PP y el PSOE (sí, ya sé que los socialistas, algunos al menos, odian a España, pero más los nacionalistas). Pero el PSOE no está haciendo nada para facilitar este pacto.
Para posibilitar esta acción, lógica por otra parte, los socialistas no pueden hacer lo que están haciendo: no pueden darle alas a los nacionalismos, no pueden negociar con ETA, no pueden reabrir heridas cerradas en la transición, no pueden odiar de esta manera los símbolos nacionales, y no pueden defender a dictaduras como la de Cuba y alejarse de los países más desarrollados, como Estados Unidos. Pero también es cierto que yo no pienso que todos los socialistas no son así, así que simplifiquemos un poco la ecuación: para hacer posible el pacto deben dimitir personajes como Bermejo, Rubalcaba o Solbes (el cual no hace más que meter la pata en temas económicos); pero sobre todo, debe dimitir el principal: José Luis Rodríguez Zapatero, el culpable de la dirección, cada vez más radicalizada, que está tomando el Partido Socialista Obrero Español, ya de por sí tan inútil y obsoleto.